El ácido hialurónico es un componente de nuestra piel, articulaciones, huesos y consiste en un gel transparente capaz de hidratar y dotar de elasticidad al cuerpo.
Nuestro cuerpo tiene muy poco hialurónico, tan solo 1,5 g, pero se puede fabricar e inyectar en la piel para recuperar el VOLUMEN y la ELASTICIDAD que la piel envejecida pierde. Como no es una proteína sino un azúcar complejo, no puede inducir reacciones alérgicas.
Tiene dos enormes ventajas como material de relleno:
- Se puede eliminar en cualquier momento con una simple inyección de su antídoto: la hialuronidasa, que en pocas horas lo deshace.
- Con el tiempo se va convirtiendo en colágeno que el propio cuerpo genera, con lo que se convierte en uno de los materiales perfectos para rejuvenecer.