Es el método tradicional. Consiste en la inyección de una sustancia, el Etoxiesclerol, que irrita y destruye las paredes de las varices por donde circula. Se debe inyectar y para ello se emplean agujas de fina calibre para colocarlo en el interior de la variz.
Microesclerosis con espuma.
La conversión del Etoxiesclerol en una espuma permite que permanezca durante mucho más tiempo en contacto con las paredes de las varices. La inyección de espuma también se realiza mediante finas agujas pero las molestias son inapreciables, el procedimiento muy cómodo y la eficacia del tratamiento es casi 10 veces superior a la esclerosis tradicional.