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El principal factor de riesgo del cáncer de piel es la exposición a los rayos del sol

Todos los 13 de junio se celebra el “Día Europeo de la Prevención contra el Cáncer de Piel”, una de las enfermedades que más fácilmente pueden evitarse tomando simplemente unas precauciones básicas. Debido a que sus signos pueden verse muy precozmente, se puede detectar en una fase muy temprana. El principal factor de riesgo es la exposición a los rayos del sol, aunque también hay que tener mucha precaución cuando el cielo esté nublado, como asegura la Doctora Lourdes Gamo, especialista en cirugía estética y alergología.

Lourdes charló unos minutos en “Herrera en Cope” de Cope Cantabria, alertando a los oyentes de que no solo hay que ponerse crema en verano cuando vamos a la playa, sino también el resto de días: “Hay que protegerse del sol todo el año. La gente se piensa que solo es cuando hay un solazo que te achicharras, pero no. Tampoco sirve con ponerse la protección solar y estar cinco horas tomando el sol. No, hay que darse crema cada dos horas. Y si vas al agua, recomiendo volver a aplicarla, aunque hay cremas que siguen protegiéndote aunque te des un baño. También utilizar sombrero, gafas de sol… porque los melanomas se pueden producir dentro del ojo; hay algunos que afectan hasta en las uñas de los pies. Y también hay que tener mucho cuidado con las lámparas bronceadoras, porque también emiten rayos ultravioleta; es como todo, si es poco tiempo no pasa nada, pero no es bueno. Yo no lo recomiendo…”.

Y aunque la gente pueda desconocerlo, la exposición a la luz artificial que proyectan los dispositivos tecnológicos también es perjudicial: “Es menor, pero también tienen rayos que no son buenos; pero hay cremas que te protegen de este tipo de exposición”.

¿Cómo se identifican las manchas en la piel que podrían ser cancerígenas? La doctora da unas claves: “Vigilar las que son asimétricas, eso no es bueno. Los bordes cuando son irregulares, su color, que no es uniforme (marrones con azulones…) el diámetro que va aumentando, que pican, que manchan, que tienes heridas que no se curan nunca… y la evolución. Resumiendo, se dice que hay que seguir la regla “ABCDE”, A de asimetría; B de borde; C de color; D de diámetro; y E de evolución”. “Y también hay que tener mucho cuidado con las lámparas bronceadoras, porque también emiten rayos ultravioleta; es como todo, si es poco tiempo no pasa nada, pero no es bueno. Yo no lo recomiendo”.

Todo con tal de no caer en la tanorexia, la obsesión por tomar el sol y broncear la piel. Para esta adicción, como con cualquier otra, existe un tratamiento que evitaría sufrir consecuencias terribles para la piel.